1.762: “(Sobre) el contrato social”

En la práctica, los déspotas ilustrados utilizaban el beneficio del pueblo como medio, a veces casi propagandístico en exclusiva, para consolidar su propio poder absoluto. Incluso en tiempos de escasez, desencanto y exigencias sociales, confiriendo una confianza en el futuro que el presente de entonces no justificaba. Sólo una minoría llegaba a las exigencias sociales de Rousseau. Murió Julian Offray de La Mettrie. En su “Hombre máquina” describía la estructura mecánica del cuerpo, negaba la necesidad cartesiana de aceptar la existencia de un espíritu, explicando la vida psíquica por la complejidad estructural de la material, la misma que permitía el movimiento o las sensaciones animales. Se le consideró ateo e integrante de los éticos llamados libertinos, que, en realidad, conectaban con la escuela hedonista griega. Italia mantenía aún mayor división interior que el Sacro Imperio Romano Germánico, pero sin la menor conexión legal entre los diversos núcleos políticos, como ya era tradicional en la península, desde la desaparición del Imperio Romano. El retroceso del poder de los Austrias no aprovechó para la recuperación del autóctono, sino que se instauraron nuevas dinastías extranjeras, que se hicieron con los dominios italianos de mayor importancia territorial, política, demográfica y económica. Los segundos herederos de los Habsburg dominaban Lombardía (en los ducados de Milán y Módena) y Toscana. Allí se consiguió vencer la resistencia de las clases poderosas e implantar el absolutismo, con el que se impulsó el desarrollo económico y se reformó la tributación. Leopoldo Iº, Gran Duque de Toscana, reorganizó la administración pública y la justicia y proyectó una Constitución, pero, al suceder a José IIº como emperador, sus experimentos reformistas dejaron de ocupar toda su atención. Igualmente los segundones de los Bourbon, tanto de la rama española como de la francesa, se impusieron, como nueva dinastía, en el reino de Dos Sicilias (Nápoles y Sicilia) Parma y Piacenza, entre otros.

También allí se siguió una línea que pudiera considerarse protoliberal, especialmente en el terreno económico. En toda la zona dominada por los extranjeros se experimentaron reformas, quizás por las escasas dimensiones territoriales, que permitían un control más minucioso de sus efectos y las consiguientes modificaciones, siguiendo las tesis ilustradas, que posteriormente serían imitadas en toda Europa. Nápoles y Milán se convirtieron en los centros de irradiación ilustrada italianos. Como ocurría en toda Europa, eran nobles, los que tenían mayor acceso a la formación y a los debates existentes en la época, quienes impulsaban el espíritu reformista ilustrado, igual que los primeros teóricos de las revoluciones proletarias pertenecerían a la burguesía media acomodada. Tanucci fue Ministro del futuro Carlos IIIº y, posteriormente, cuando éste fuera nombrado rey de España, de su sucesor en el trono de Dos Sicilias, Fernando IVº de Borbón. Realizó reformas adaptadas a la situación italiana. Beccaria argumentó contra la tortura y desigualdades jurídicas, anticipándose a la exigencia de igualdad ante la Ley. Filangeri, Genovesi, Pilati y Pompeo Neri aportaron aplicaciones prácticas a la economía nacional, el derecho, la política o la administración pública. Sólo Cerdeña-Piamonte se había extendido como Estado propiamente italiano por el Norte peninsular, a partir de las diversas confrontaciones entre Francia y Austria. Allí los hermanos Verri escribieron sobre economía y derecho público. También se habían consolidado las repúblicas de Génova, Lucca y Venecia, aunque sin la extensión territorial, imperialista, extrapeninsular, ni el poder económico de antaño. Igualmente los Reinos Pontificios habían pasado, desde el punto de vista político, a constituir una potencia de segundo rango. El conde Johann Hartwig Ernst Bernstorff, que posteriormente sería conocido como Bernstorff “El Viejo”, fue nombrado Primer Ministro danés. Para entonces el despotismo ilustrado se había consolidado en su país.

Logró mantenerlo fuera de la Guerra de los Siete Años. Mediante un Tratado con Rusia consiguió asegurar la posesión de Schleswig. Murió Ulrica Eleonora, por lo que su esposo, Federico Iº de Hessen-Kassel, dejó de ser rey de Suecia, sin haber logrado imponer el absolutismo. Rusia apoyó la candidatura al trono sueco de Adolfo Federico de Holstein-Gottorp. Era una apuesta arriesgada, ya que se trataba del cuñado de Federico “El Grande” de Prusia. Los “sombreros” no podían aceptar esta influencia rusa, por lo que apoyaron al absolutista príncipe Federico, heredero al trono danés. Ante tal jugada, Rusia devolvió gran parte de Finlandia, excepto el Sur, lo que consolidó a los “gorros” para que pudiesen elegir a Adolfo Federico. La Dieta sueca declaró el carácter infalible de las decisiones de los estamentos. Posiblemente quería significar que eran inapelables. Quizás dicha fórmula gustase al Papado cuando, al siglo siguiente, al verse cercados por los garibaldinos, quisiese recuperar su poder, siquiera fuese dentro de la Iglesia Católica, consolidando el “absolutismo”, que ya estaba bastante en entredicho, en su seno. El Tibet se convirtió definitivamente en un protectorado chino. Las rivalidades de las Compañías comerciales de ambas potencias en la India, y también entre sus colonos en América del Norte, el deseo de los británicos de ampliar sus dominios, y de obtener satisfacción a su esfuerzo en la Guerra de Sucesión Austríaca por parte de los franceses, llevaría al mundo a un nuevo enfrentamiento. En 1.752 se publicó el segundo volumen de la Enciclopedia. Poco después sería prohibida, descubiertas las implicaciones revolucionarias, contra el orden establecido, que contenía. Birmania era un país pobre y dividido por zonas montañosas, por lo que era frecuente objetivo de sus vecinos. Los mon conquistaron su capital, acabando con la dinastía Taungu. En 1.753, el caudillo birmano Alaungpaya reconquistó su capital, tomó Prome y Dagon, cuyo nombre cambió por Rangún.

En 1.754 murió Henry Fielding, autor de “Tom Jones”, ejemplo de novela realista, en la que su protagonista debe enfrentarse a un mundo cruel y amargo. A la muerte de Majmut Iº le sucedió su hermano, Osmán IIIº, como Puerta Sublime. Murió Ajmad chaj, sucediéndole Alamgir IIº como emperador mo-gol. China alcanzó los 184 millones de habitantes. En 1.755, William Pitt “El Viejo” pronunció un discurso en la Cámara de los Comunes, en el que argumentó que, en la Guerra de Sucesión Austríaca, se había conseguido, luchando en Europa, el Canadá francés. Que su metrópoli, Francia, no podía defenderlo, dados sus compromisos europeos. El empirismo inglés se había extendido por toda Europa. Se rechazó la Metafísica especulativa. La Física sustituyó los métodos deductivo-matemáticos (tal vez porque se había llegado al límite a partir del que se podían producir más avances con dicho instrumental; Einstein volvería a aplicarlo) por los empírico-inductivos. Muchos filósofos se dedicaron a investigar los condicionantes fisiológicos de la vida psíquica. Otros, basándose en la progresión histórica, mantenían que la línea evolutiva humana era su progresiva racionalización, desprendiéndose de cualquier superstición religiosa y formas irracionales de Gobierno, clericales o laicas. Que la ética debía separarse de la teología, haciendo autónoma la conciencia moral. Se criticó el despotismo, el despilfarro, incluso los fracasos de las aventuras expansionistas, la mala gestión económica y las bancarrotas comerciales. Se produjo el terremoto de Lisboa, que causó 30.000 muertes y dejó derruida la ciudad. También hubo daños en Huelva y Sevilla, por ejemplo en su catedral y Giralda, pero no muertes, por cuyo motivo se construyó, en sus cercanías, la Plaza del Triunfo (?) sobre dicho terremoto, que se atribuyó a la intercesión de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, a la que se erigió un monumento sobre columnas. Se fundó la Real Compañía de Comercio de Barcelona, para lucrarse del tráfico mercantil hispanoamericano, en especial aprovisionando algodón a su industria textil, ya que no le era de aplicación la prohibición del comercio de indianas que pesaba sobre Castilla. Murió el Barón de Monstesquieu y Señor de la Brède, que, entre sus obras, en su “Cartas persas” realiza una crítica social desde el análisis de dos viajeros de dicha procedencia.

Prusia había conseguido sus objetivos en la Guerra de Sucesión Austríaca, al interponerse entre Sajonia y Polonia, impidiendo un poderoso reino unificado bajo un mismo monarca. Pero, por las mismas razones, éstas no podían consentirlo. Murió Mamari Kulubari, rey bambara de Segu. El país cayó en la anarquía. Igual había ocurrido en Etiopía, tanto por las luchas internas como por la invasión galla. Finalmente una emperatriz de dicha etnia se hizo con el poder. Se inició la conquista británica del Canadá francés. Durante ella, George Washington, procedente de una familia latifundista virginiana, de plantadores de tabaco, con 23 años, fue designado por la asamblea legislativa de su colonia para dirigir las tropas de la misma. En 1.756, el político austríaco Kaunitz conseguía una alianza entre su país y Francia. De inmediato Prusia reaccionó firmando en Westminster una coalición con Gran Bretaña: el juego de las alianzas había conseguido un giro completo. Pitt se hizo cargo de la política exterior británica. Descendiente de comerciantes ultramarinos, llevó a Inglaterra a enormes esfuerzos económicos, políticos y militares, apoyándose en la opinión pública, aunque sin formar grupo parlamentario propio. Federico IIº, con la garantía de tal acuerdo, invadió Sajonia, aunque esta vez podía “justificarlo” como ataque “preventivo” contra la alianza francoaustríaca. Así estalló la Guerra de los Siete Años, que tuvo un escenario global, planetario, en tanto que Francia consiguió la colaboración de Austria, Sajonia y Rusia, y Gran Bretaña la de Prusia. José Iº nombró Primer Ministro al marqués de Pombal, entonces Ministro de Asuntos Exteriores, quien, rodeado por todos los ilustrados portugueses, hizo reconstruir Lisboa, según las normas del racionalismo arquitectónico. Con tal justificación impuso, sin dificultad, el despotismo ilustrado, y se lanzó a las reformas, en especial contra la aristocracia, a la que confiscó bienes. El intento de Adolfo Federico de implantar el absolutismo en Suecia fracasó estrepitosamente, lo que consolidó a los “sombreros” en el poder.

El imperio otomano firmó un Tratado con dicho país. Las invasiones persas y afganas en la India llamaron la atención a Gran Bretaña sobre la desunión y debilidad de dicho subcontinente. En realidad la situación era muy semejante a la que se encontró Portugal dos siglos y medio antes. Pero Gran Bretaña contaba con bastantes más ventajas. Principalmente una Flota mucho mayor y más poderosa, con buques de mayor calado y capacidad de carga. Además, su mayor demografía, que le permitía reclutar mayores ejércitos. Así podía llevar gran cantidad de tropas a cualquier lugar de la costa. Su mejor artillería le daba ventaja en los combates, en mar y en tierra. Contaba con un ejército disciplinado y entrenado, con mejores técnicas de combate. También disponía de mejores dirigentes militares y civiles, y gran cantidad de funcionarios y Oficiales bien preparados para hacerse cargo de los puestos intermedios. Y una gran base económica para sufragar la inversión necesaria. Los siglos de divisiones en la India, o la sumisión a dominantes extranjeros, habían impedido el desarrollo de una conciencia nacional. Gran Bretaña evitó un enfrentamiento racial directo, dirigiéndose contra unos Estados en alianza con otros. Así, con menos tropas propias, desplazadas, podía enfrentarse a grandes ejércitos. Es lo que había hecho Hernán Cortés, en Méjico, dos siglos y medio antes. Gran Bretaña, igual que en Norteamérica (aunque allí optó por el exterminio) no trató de cambiar las costumbres o religión, ni de hindúes ni de mahometanos, asumiendo un nivel de tolerancia muy inteligente. Sin embargo, al contrario de lo que había hecho en Norteamérica, no intentó desplazar a los nativos, o colonizar el territorio, sino, sacando partido de sus habilidades técnicas y acervo cultural, aprovechó sus capacidades productivas en su beneficio.

Reproduciendo la estrategia de portugueses y holandeses en la zona y en el Sudeste asiático, así como la española en Hispanoamérica, dada la mayor capacidad económica de este subcontinente, respecto de la que entonces tenían sus colonias norteamericanas, utilizó a la población nativa como fuerza de trabajo a explotar. El inconveniente era que se había dejado la labor de conseguir ganancias a una empresa privada, la Compañía de las Indias Orientales, que, teóricamente, no podía implicarse en política, más de lo necesario, ni movilizar grandes ejércitos. El enfrentamiento con los franceses, durante la Guerra de los Siete Años, cambiaría esta situación. Es necesario resaltar que el imperio mo-gol, en extrema debilidad, continuaba funcionando a la perfección, y que, hasta entonces, tuvo capacidad para resistir a las potencias europeas, sobre todo gracias a los continuos enfrentamientos entre éstas. Sirach-ud-Daula quiso aprovecharse de las guerras entre británicos y franceses para aumentar su poder a costa de sus rivales. Conquistó Calcuta, pero se informó que había dejado morir de hambre a 123 prisioneros británicos en el “Agujero Negro” (Black Hole) nombre que se le daba a las mazmorras de dicha ciudad. Probablemente fuera una exageración para justificar la intervención británica. Robert Clive fue nombrado Gobernador de Bengala. La corrupción se extendió por la administración británica, tanto como la explotación brutal de los hindúes. Por entonces era habitual que el ejército  y la Marina de Guerra, además de sus pagas oficiales, recibieran 400.000 libras por su colaboración con la Compañía de las Indias Orientales. Además otras seis personas de gran influencia recibían 150.000 libras. Todo ello debían pagarlo los príncipes locales.

En 1.757, el conde A. P. Bestuchev-Riumin fue sustituido como encargado de la política exterior rusa. John Wilkes resultó elegido miembro de la Cámara de los Comunes inglesa. Era partidario de Pitt. Diderot y Le Rond d’Alembert fueron sustituidos como directores de la Enciclopedia francesa. Consciente de la debilidad militar turca desde que los genízaros fueron apartados del poder, Rusia insistió en la propaganda de “liberación” de eslavos, rumanos e incluso griegos. A la muerte de Osmán IIIº le sucedió Mustafá IIIº, hijo del sultán otomano Ajmet IIIº. Los disturbios provocados a la muerte de Ismail, el sultán de Marruecos, no fueron dominados hasta tiempos de Mulay Mojammed, 28 años después. Construyó el puerto de Mogador, que proporcionaría grandes ventajas al país. Firmó Tratados con Francia, Gran Bretaña y los países escandinavos, lo que supone cierta aproximación a Europa, contradictoria con los sentimientos antieuropeos magrebíes. Los chinos no sentían ninguna necesidad de los productos europeos, por lo que cerraron todas las factorías de los puertos de Macao, Amoy, Ningpo y Dingai, permitiendo únicamente el comercio ultramarino en Cantón. La xenofobia llegó también contra los jesuitas, a pesar de su admirada labor misionera y científica, inicialmente muy bien acogida en China, aunque siempre había habido recelos mutuos, dada la nefasta experiencia con los portugueses. En todo ello influyó, además, la percepción de que podían poner en peligro el sometimiento de los nuevos territorios conquistados respecto del dominio manchú. Así que, con la excepción de Rusia, que hizo valer la conveniencia de unas fronteras estables, acabó la época liberal de K’ang-jsi, y sus sucesores expulsaron a los misioneros. Robert Clive, funcionario de la Compañía de las Indias Orientales, se alió con los enemigos de Sirach-ud-Daula. Con 2.000 soldados hindúes y 800 británicos lo derrotó en Plassey. Consiguió que la guerra se decantara pronto en la India, anulando por la fuerza la actividad mercantil francesa.

Dicho subcontinente pasó a ser base de operaciones del imperio colonial inglés. La paz en Europa iba a ser el golpe de gracia para la India. La división en su sociedad era mucho más profunda que la meramente política. El idioma cortesano y comercial, la etiqueta, el arte, la literatura, y la cultura de las clases dominantes eran persas. El idioma, la cultura y la religión hindúes quedaban relegados a los campesinos, que padecían periódicas hambrunas, mientras en las ciudades florecía el comercio, la manufactura y artesanía de alto nivel, y en los puertos era habitual el lenguaje “comercial” portugués. El imperio mo-gol se vio obligado a ceder territorios en el Punyab, hasta el punto de que Deli se convirtió en zona fronteriza. Clive ganaba 234.000 libras. Su consejo recibiría entre 50.000 y 80.000 libras. Todo ello a cargo de los príncipes locales, los cuales, lógicamente, se resarcían incrementando los impuestos a los campesinos. De esta forma, la presión y depredación británicas, además de succionar rentas, potenciaba el descontento de los súbditos respecto de sus dirigentes, todo lo cual incrementaba las futuras posibilidades de expansión del imperio británico. Sus soldados se dedicaban a ejercer el comercio. Los empleados y funcionarios de la Compañía de las Indias Orientales, si sobrevivían al mortífero clima e infecciones, volvían ricos a su patria, incitando el interés de aventureros por la zona. Sin embargo, con tales gastos, inversiones y corrupción, a Londres no llegaban beneficios para la Compañía. En 1.758 se comenzó a materializar la posesión británica del Canadá francés, augurada por Pitt. Hasta entonces los franceses habían conseguido éxitos iniciales, por lo que la guerra se hizo implacable, por mar y en tierra. Los colonos británicos veían en los territorios ocupados por los franceses un límite a su expansión, al reparto de tierras, prometidos en las fundaciones y constituciones coloniales. Así que se alistaron para combatir del lado de sus tropas metropolitanas. Los franceses no podían movilizar a una población semejante, ya que siempre fue minoritaria. De modo que se les ocurrió aliarse con tribus indias, entregarles armas de fuego y enseñarles a usarlas, así como tácticas del estilo de guerra europea con tal armamento.

Este hecho enfureció a los colonos británicos, que no podían comprender cómo hacían tal cosa con unos salvajes, que sólo buscaban vengarse de los europeos, de las vidas, tierras y caza que habían perdido a manos de ellos, por lo que la Guerra de los Siete Años se hizo sumamente cruel, en tal escenario, por ambos bandos. Una situación semejante se repetiría durante la última guerra más internacional que (in)civil española, al utilizar Franco mercenarios (falsamente denominados “regulares”) marroquíes, como núcleo fundamental y masivo de sus insurrectos sediciosos. El ejército británico consiguió llegar al valle del Ohio, conquistando Louisbourg y Fort Duquesne, al que rebautizaron como “La ciudad de Pitt”, Pittsburg. La aristocracia portuguesa no podía asistir impasible a la pérdida de sus privilegios, por lo que organizó un atentado contra el rey: un error de objetivo. El marqués de Pombal lo descubrió, utilizándolo en beneficio de su apuesta. Así hizo ejecutar a numerosos nobles, dejando a su clase social sin capacidad de reacción. Murió Benedicto XIVº. La Enciclopedia, cuya finalidad programática era “quitar a los lectores la venda de los ojos”, fue prohibida por El Vaticano. Se produjo un levantamiento de los mongoles mahometanos en Turquestán, que duraría dos años. Los manchúes lo reprimieron implacablemente. El birmano Alaungpaya conquistó la capital de Manipur, deportando a miles de sus habitantes, entre ellos sabios, sobre todo astrólogos, a los que estableció en su Corte. En 1.759, Prusia sufrió la derrota de Kunersdorf, que pudo haber sido determinante si no hubiera sido por el apoyo británico, y la deficiencia del francés en relación a Austria, tanto como a la pericia militar de Federico IIº, que se recobró con las victorias de Rossbach, Leuthen y Zorndorf. Los jesuitas adoptaron una actitud indecisa respecto de la represión de los aristócratas portugueses. El marqués de Pombal lo utilizó para desterrarlos, confiscar sus bienes, acabar con su monopolio educativo y nacionalizar la enseñanza. El Nuncio Pontificio se opuso a ello, por lo que también fue expulsado. Consciente de lo arriesgado de la apuesta, Portugal extendió la propaganda por toda Europa, con intención de socavar el inmenso poder de la Compañía en los Estados católicos.

Murió Fernando VIº ¿envenenado? que considero el mejor rey que España haya tenido. Entre sus méritos está mantener trece años de paz continua, rodearse de hábiles  y bastante honrados Ministros, algo realmente inusual en España, conseguir el progreso económico del país, una cierta mejoría de las clases más desfavorecidas, en tanto que no se les exigieron los habituales sacrificios extraordinarios de las normalmente continuadas situaciones de guerra, mediante levas y, sobre todo, aumentos de impuestos, y por el impulso que dio a la enseñanza. Fracasó en la implantación del absolutismo, pero hay que considerar que carecía del apoyo de una sólida burguesía, que en España no había llegado a tal grado de desarrollo, por lo que la aristocracia sería, hasta tiempos de Franco, o actualmente bajo el dominio absolutista del Partido Popular, un inmenso poder, que controlaba y mantiene bastante número de cargos públicos o representativos. El lector se sorprenderá de tal admiración por este rey, dado que la Historia se despreocupa mucho de él. Y es que los historiadores gustan de las guerras, las catástrofes, las epidemias, las hambrunas, las revoluciones e insurrecciones, contrarrevluciones, represiones y represalias, las crisis y depresiones económicas, los lujos, las grandes obras arquitectónicas y otros dispendios megalómanos, y no encuentran digno de reconocimiento dejar que el pueblo viva tranquilo y las arcas del Estado repletas para que su sucesor, su hermanastro, Carlos IIIº, pudiera dedicarlas a heroicas y monumentales empresas. Con la coronación de éste, su madre alcanzaría sus máximas aspiraciones. Este logró imponer la reforma fiscal pretendida por su antecesor y otras medidas reformistas, lo que provocó movimientos de protesta. Para apaciguar al pueblo, para seguir impulsando aún mayores reformas, debió desprenderse de Esquilache, a quien había traído desde Nápoles, donde también realizó admirables reformas, pero que no conocía la psicología española, y nombró al conde de Aranda Presidente del Consejo de Ministros. “Voltaire” publicó “Cándido”, en el que demuestra que el mundo no era el mejor de los posibles, aunque su primera causa fuese Dios, planteándose el problema del origen del mal, que consideraba inseparable del mundo, y tan necesario como Dios. Pero Dios no eligió el mal.

El hombre debía luchar contra él, empleando sus conocimientos, acabando con la ignorancia y los prejuicios. Es curioso que tales planteamientos, con dos siglos de retraso, sean parejos a los de Luther. Y las similitudes, salvando las diferencias, de dicho personaje de “Voltaire” con “Justine”, del marqués de Sade. Fue coronado rey de Nupe, en la zona guineana, Maazu, que lo llevó a su apogeo, no mediante la guerra, sino con la obtención de madera, cuero, piedras, vidrio, tejidos, bordados y la metalurgia, que elevó a gran nivel. Y sin necesidad de implicarse en la aborrecible trata de esclavos que practicaban los salvajes europeos. Murió Alamgir IIº, sucediéndole el chaj Alam IIº como emperador mo-gol. Los británicos habían establecido su supremacía en el Canadá francés, conquistando Quebec. George Washington entró a formar parte de la asamblea legislativa de su colonia, Virginia. Hacia 1.760, los marattas comenzaron a ensalzar las escalas de valores propiamente hindúes, que mezclaron con los mitos de la literatura sánscrita y la tradición bbakti, así como el lenguaje popular, atacando al persa impuesto por los mo-gol. Con ello estaban poniendo los cimientos de la evolución de las modernas lenguas hindúes y el nacionalismo de dicho país. Murió Jorge IIº, sucediéndole Jorge IIIº. En Inglaterra vivían 6’7 millones de personas. Gran Bretaña dejó de impulsar la guerra con la tenacidad que lo había hecho antes, sobre todo tras la conquista de Montreal, que completaba el dominio canadiense, y, con ello, su hegemonía norteamericana. Prusia dejó de recibir su ayuda, y todos los contendientes empezaron a plantearse una salida honrosa. En el ambiente ilustrado de divulgación (pseudo)científica eran habituales los experimentos de salón, para deslumbrar a la concurrencia, habitualmente cortesana. Entre ellos fue tomando lugar destacado los fenómenos eléctricos, por su asombrosa vistosidad, casi milagrosa, tan extraña respecto de la experiencia cotidiana, natural. Inspirado en antecedentes chinos y japoneses se puso de moda el recortado de perfiles en cartulina negra o blanca, que se pegaban sobre las del color contrario. Como consecuencia se pusieron de moda los camafeos de perfiles de mujeres, la usuaria, generalmente, en piedra negra osbre un fondo de piedra blanca o marfil, o al revés.

Y, de todo ello, el uso de procedimientos químicos para tal fin. Se esparcía nitrato de plata sobre un espejo, el modelo se sentaba en una habitación oscura y se abría la puerta durante un cierto tiempo, con lo cual, por el efecto luminoso, el nitrato pasaba del color blanco al negro. Posteriormente se aplicaba un fijador químico, que impedía que la reacción lumínica continuase, y un disolvente suave que hacía desprenderse al exceso de nitrato que no hubiese reaccionado con la luz. Era el antecedente de la fotografía. A partir de los precedentes experimentos con el aire y la fuerza del vacío se abre camino el estudio de los gases, y, con ello, la aparición de una nueva química. Los científicos de la época estaban inmersos en las ideas liberales, la filantropía y la implicación política. No eran seres solitarios, insociales, despreocupados del entorno, como suele ocurrir en otros periodos. El margrave Carlos Federico de Baden-Durlach concedió la autonomía administrativa a los municipios rurales. Murió el rey de Polonia y príncipe elector de Sajonia, Augusto IIIº. Ngolo Diara, de la casta de los “esclavos de la comunidad”, acabó con la anarquía en el reino bambara de Segu, conquistando el poder. Lo consolidó y expandió notablemente, sometiendo Macina y las ciudades de Dyenné y Tombuctú, dando origen al imperio Bamana. Murió el chogun Iechigue. Le sucedió Iejaru. Para entonces la aristocracia militar había demostrado su oposición a las reformas Kyojo de Yochimune, cuyos efectos negativos se iban acumulando, a través de Tanuma Okitsugu, gentilhombre de cámara. Se impusieron mayores tributos a los comerciantes. En compensación el comercio autorizado gozó de cierto grado monopolístico. Se aumentó la oferta monetaria mediante el proceso de reacuñado de plata. Como no fue suficiente hubo que recurrir a la devaluación directa. Los esfuerzos bélicos de Pitt aglutinaron la oposición contra él, por lo que, cuando Jorge IIIº, en 1.761, le expresó sus deseos de gobernar por sí mismo, volviendo atrás hacia el absolutismo, y le desplazó por sus protegidos, lord Bude y Newcastle, decidió dimitir. Jorge IIIº gobernaría sin Partidos, a base de compartir con el Parlamento los beneficios que obtenía. El parlamentarismo inglés cada vez estaba más alejado del pueblo, centrándose en la defensa de los intereses mezquinos de los grupos representados.

Así que hicieron todo lo posible para que sus debates y decisiones se ocultasen a la opinión pública. Francia y España firmaron el Tercer Pacto de Familia, por el que Carlos IIIº quedó embarcado en la Guerra de los Siete Años, con la intención de obtener ayuda en el sitio de Gibraltar, que sería infructuoso. Federico “El Grande” firmó un Tratado con la Puerta Sublime por el que ésta se comprometía a ayudarle militarmente. Quizás la contrapartida esperada fuese la colaboración contra Rusia, pero parecía una mala gestión diplomática. O una muestra de la debilidad turca para conseguir algo más patente. En la India, los distintos aspirantes a Primer Ministro acabaron en guerra civil. Los afganos aprovecharon la oportunidad para lanzar un ataque, que los mo-gol, en tal circunstancia, no pudieron repeler. Así que llamaron en su ayuda a los maratta. Si éstos hubiesen triunfado posiblemente se habrían hecho con el control de toda la India. Pero no fue así, sino que fueron aniquilados en Panipat por un ejército superior numéricamente, pero también en armamento y táctica. Aún así se mantuvieron como principal potencia hindú, aunque ya no tuvieron forma de resistir las exigencias británicas. En Japón había más de 200 casas comerciales con capital superior a 200.000 ryo de oro, unidad equiparable a un koku de arroz. Esto significaba que la mayoría de los grandes comerciantes, agrupados en las corporaciones de Edo y Osaka, estaban muy por encima, económicamente, que la mayoría de los daimi-o. Más de la mitad de éstos no llegaban a la producción de 50.000 koku de arroz al año. Las fincas de toda la aristocracia, incluida la familia imperial, sumaban un valor de 187.000 koku. El chogun tenía un patrimonio de 8.000.000 de ryo. Todo esto clarifica cuál era la verdadera estructura de poder japonesa. Aunque para una sociedad conservadora, confuciana, militarista, el patrimonio no era la forma de sopesar el poder de cada uno. En 1.762, Rousseau publicó “(Sobre) el contrato social”. Añade a las teorías precedentes la de la “voluntad general”, que suponen la consolidación teórica de la soberanía popular y la democracia.

Los británicos consiguieron cortar las líneas de abastecimiento del Gobernador General francés de Rally, que debió rendirse. También derrotaron al Estado de Jaidebarad, el más importante aliado de Francia, por lo que, en la Paz preliminar de Fontainebleau, perdió toda ascendencia en la India.

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