1.882: La triple alianza de las potencias centrales europeas

Lo cual suponía una gran contradicción, ya que no renunciaban a sus aspiraciones sobre el Tirol meridional (el Alto Adigio, como lo denominaban ellos) Istria y Adria, a lo que añadían la costa adriática de los Balcanes, intentando recomponer, ya que habían unificado Italia, el expansionismo del imperio romano, o, al menos, del veneciano. Querían, además, garantizar su dominio sobre Roma. Como era de esperar, tanto su Primer Ministro, Depretis, como el Ministro de Asuntos Exteriores, Mancini, fracasaron en tales negociaciones. También Turquía sintió amenazadas sus posesiones, por lo que, igualmente con el beneplácito de Gran Bretaña, que podía haberlo impedido si hubiese sido de su interés, reforzó su dominio en Tripolitania. Murió Disraeli, que había potenciado el imperialismo británico. Sus mayores dificultades las encontró en Africa del Sur y Afganistán. Cambió la política exterior de su país, acercándose a Francia nuevamente. Un parlamentario de la oposición le interpeló sobre el distanciamiento respecto de Prusia, que había sido aliado permanente de Gran Bretaña. Le respondió que el imperio británico no tenía aliados permanentes, sino intereses permanentes, y que cambiaría de aliados cada vez que fuese necesario en defensa de tales intereses. Difícilmente se puede explicar de modo más condensado la realidad de la política. Servia comenzó a mantener una especie de vasallaje respecto de Austria-Hungría. Francia, anticipándose y despreciando a Italia, invadió Tunicia, aprovechando las dificultades internas del sultanato, aunque respetó a la dinastía gobernante, que debió someterse a su mando. Italia, frustrada, redirigió sus pretensiones hacia Libia, comenzando a negociar con Turquía en dicho sentido. Ajmad Urabí inició una rebelión militar nacionalista en Egipto, contra la intromisión extranjera en la administración del Estado. Evolucionó hacia la exigencia de representación popular y una Constitución.

Al parecer Pat Garrett asesinó (hay versiones de que el cadáver que se presentó era de otro) al pistolero y cuatrero estadounidense, condenado a muerte y fugado de la cárcel, tras matar a dos carceleros, Henry McCarthy, que también se hizo llamar McCarty, William (Billy) Bonney (posiblemente el nombre de su verdadero y desconocido padre) y (The) Kid (“El muchacho”) Antrim (apellido de su padrastro, con el que se llevaba bien, pero que lo abandonó al enviudar, cuando “el muchacho” tenía 12 ó 14 años) descendiente de irlandeses, aunque de padre desconocido. A pesar de todas las contradicciones, se llegó al acuerdo de la triple alianza de las potencias centrales en 1.882, por el que se comprometían a repeler un ataque de Francia o de cualquier otro Estado contra cualquiera de ellas. Como no era de esperar un ataque de los franceses, y carecían de más fronteras que Austria y Suiza, fue muy criticado por los italianos, ya que suponía ventajas exclusivas para el Reich y el imperio Austro-Húngaro, en su política de garantizarse respecto de un ataque a sus dominios desde el exterior, sin que ellos viesen ninguna contrapartida en cuanto a sus propias aspiraciones irredentistas. Las potencias centrales mantenían relaciones de amistad con España, Suecia y Turquía, disminuyendo aún más las posibilidades diplomáticas de Francia. En ésta se nacionalizaron las escuelas primarias. En Italia se concedió el sufragio a los que mostrasen el certificado escolar, un 20% de la población, de la que el 75% era analfabeta. Aunque había una gran diferenciación entre el Norte y el Sur. Fundamentalmente entre la Lombardía, industrializada y obrera, y con una fértil campiña, y el yermo y minifundista Mezzogiorno, agobiado, además, por una explosión demográfica de temporeros. Esta situación producía elevados precios, agravados por las necesidades recaudatorias del Estado, preocupado por mejorar la administración pública y el ejército, y, simultáneamente, bajos salarios, largas jornadas laborales y hambre. Al objeto de aglutinar a la población, desviarla de los verdaderos problemas o ignorándolos, el Gobierno se centraba en el irredentismo, las exigencias nacionalistas hacia Austria, y la expansión imperial, en la que se cifraba la mejora de su fluctuante economía. Servia intentó unirse estrechamente con Austria y proclamó la monarquía, consolidándose como Estado independiente.

Egipto pidió ayuda para derrotar al sedicioso Urabí. Gran Bretaña atendió la petición, ya que un triunfo de éste habría hecho contingente el recobro de su deuda. Su Flota bombardeó Alejandría y su ejército invadió el país, derrotando a los egipcios en Tell el-Kebir. A partir de entonces Egipto fue una auténtica colonia británica. Alemania entró en la espiral imperialista sin más intención que mantener su prestigio como gran potencia entre las demás. Con tal perspectiva creó la Unión Colonial. En la India, sólo un 20% de las aldeas tenía escuela primaria, un 75% de los jóvenes y el 97% de las muchachas carecían de cualquier tipo de formación. Gran Bretaña nunca aportó los fondos que se habrían requerido para tal instrucción, modernizar al país o solucionar los problemas sociales. En cambio recibía los intereses de los capitales invertidos (los de las compañías ferroviarias estaban garantizados) sueldos y pensiones de funcionarios, y los gastos del Departamento Colonial de Londres, que sumaban la mitad de los ingresos netos de la India. Holanda consiguió completar el dominio íntegro sobre Java, comenzando los intentos de conquistar Atyej, en el Norte de Sumatra, donde encontraron una enorme resistencia. En Estados Unidos, Jesse (Jessy) W. James fue asesinado por miembros de su propia banda de audaces asaltantes de Bancos y trenes, para cobrar la recompensa de 10.000 $ que el Gobierno ofreció. Había formado parte de la guerrilla confederada. Fue el epígono de los rebeldes que no aceptaron la capitulación, o el incumplimiento de la misma por los norteños. Con él terminó la saga de forajidos mitificados del Lejano Oeste, convertidos en héroes populares románticos por el sensacionalismo periodístico, la “prensa amarilla” (por el color de las tiras cómicas que incorporaban) impresionista, colorista. Aunque también publicaron que seguía vivo, que se trataba de un acuerdo para que no volviese a delinquir, ahorrando más muertes en su captura. Un tal Dalton dijo ser Jessy James, aunque se demostró que era falso. El liberalismo radical que dominaba el país tenía una consecuencia no prevista: el acaparamiento del mercado por pocas grandes empresas.

El instrumento característico fue el holding (adhesión, fijación, dominio, control, posesión) por el que, mediante compra de acciones o acuerdos de empresas, controlaban un sector de mercado o un conglomerado de empresas, imponiendo precios, restringiendo la competencia o asegurando la integración “vertical” de todo el proceso. Mediante una política de precios acordados esto permitía desviar los beneficios hacia el Estado de la Unión o sector económico que fuese, con mayores subvenciones o menos impuestos. En el mismo sentido actuaba la ejecución de garantías hipotecarias sobre las endeudadas pequeñas explotaciones agrarias, con el resultado de agrupación de grandes latifundios exclusivamente cerealistas, capaces de emplear la nueva maquinaria, bajar los precios, acaparar las exportaciones y continuar arruinando a pequeños agricultores. Toda esta práctica se consideró contraria al liberalismo económico, puesto que creaba oligopolios o monopolios de hecho. Así que se produjo legislación en su contra. Para zafarse de ella se ideó el trust (“confianza”) por el que el intercambio de acciones se sustituía por certificados internos, que se ocultaban al mercado de valores. El primer conglomerado de este tipo fue el Standard Oil. Este grupo se creó cuando, en un ataque a tiro limpio de empresas rivales, Rockefeller observó que el petróleo corría cuesta abajo, canalizado por las irregularidades del terreno. Así que se le ocurrió que el medio de transporte más eficiente podría ser las tuberías. Para que fuese rentable debían conjuntar la conducción del mayor número posible de productoras. Pero entonces surgió el problema de las distintas calidades, temperaturas, concentraciones de hidrocarburos y procedimientos de destilado, de cocido. Acordaron unas normas (standard) en base a los octanos, que consideraron el componente líquido, estable, de mayor poder calórico, y las impusieron a todas las empresas de todos los Estados que quisieran participar en el transporte mediante oleoductos. Unificar el petróleo significaba no sólo normalizar la calidad, la producción, el destilado (cocido) sino imponer precios únicos, lo que supuso un negocio inimaginable.

La arquitectura produjo un cambio revolucionario, centrada en la funcionalidad, los volúmenes, con absoluto desprecio, abandono, de cualquier adorno, esculturas, estilismo, columnas, pilastras, pinturas, relieves, grabados, azulejos o cualquier otra decoración, que sólo interpretan, desde la óptica práctica, pragmática, empresarial, norteamericana, como coste añadido. Es la visión de Richardson (si bien éste se decantaba por un neorrománico fruto de sus estudios en París) y la escuela de Chicago, a base de estructura metálica y hormigón. Burnham y Root proyectaron el Edificio Montank, y Holabird y Roche el Tocoma, iniciándose con ello los “rascacielos”, “edificios de ascensor” (imprescindibles y exclusivos para ellos, en principio) como se les denominó entonces, en Chicago, de donde serían imitados por la cada vez más rica y próspera ciudad de Nueva York. Allí todas las empresas querían tener sus oficinas en el barrio de los banqueros y la Bolsa, en el condado de Nueva York, en la isla de Manhattan y adyacentes y la parte rica, el Sur, del Bronx, entre los ríos Este (East River) Harlem y Hudson, los muelles (downtown, contradictoriamente rico centro comercial, la holandesa Nueva Ámsterdam, cuyo muro de madera es la actual Wall Street) y el mar. Es decir, 60 kmtrs. cuadrados, 22 de longitud. El resultado no podía ser otro que la elevación de los precios de los terrenos y edificios, y la altura de éstos, lo que hubiera sido imposible sin ascensores, energía e iluminación eléctricas. Para absorber más luz natural y dominar el escaso paisaje, en calles que, por anchas que sean, parecen mínimas, sombrías, entre tales colosos, aparecieron los grandes ventanales de vidrio, permitidos por las estructuras metálicas y el hormigón. En 1.883 Bismarck continuó su urdimbre de Tratados (dúplice alianza, Pacto de los tres emperadores, triple alianza) excluyentes de Francia, alentando un Pacto de ayuda mutua entre Austria-Hungría y Rumania. Al tiempo que perseguía a los socialdemócratas, promulgaba leyes de fuerte contenido social, como la del seguro de enfermedad. Murió Karl Marx, hijo de un prestigioso abogado, de una dinastía de rabinos, que, debido a sus implicaciones con los liberales, y antes de que le prohibiesen ejercer su profesión, aunque era ateo, se hizo lutherano. No quiso seguir la carrera ni heredar el bufete de éste.

Fue doctor en Filosofía, sociólogo, economista, político, revolucionario, periodista, historiador y fecundísimo tratadista. Sabía alemán, francés (estudió en el liceo bilingüe de Tréveris, en alemán Trier, en francés Trèves, en Renania-Palatinado, a orillas del Mosela, a 9 kmtrs. de Luxenburg, 35 de Francia y 50 de Bélgica) latín, griego (en este idioma hizo su tesis doctoral, sobre los filósofos dialécticos griegos, sobre todo los atomistas, especialmente Demócrito, que calificó como filósofos materialistas, contradiciendo a Hegel, que se consideraba inventor de la dialéctica filosófica) español (lo aprendió al concluir la dificultad de extraer todo el múltiple sentido oculto por las traducciones de El Quijote, el personaje más citado en toda su obra, y de la de Calderón de la Barca) inglés, idioma en el que escribió muchas obras y artículos periodísticos, ya que se vio obligado a exiliarse, tras de Bélgica y Francia, a Londres, y ruso, que estudió, ya de mayor, al conocer que pervivía en Rusia el comunismo primitivo agrario, que no sólo era una etapa pasada de la evolución humana (es curioso que nadie haya hecho la comparación con los pueblos comuneros españoles, aún persistentes) según se estudiaba en obras antiguas no traducidas. Su maestro, catedrático, amigo y, después, seguidor, discípulo, Bruno Bauer, le prometió conseguirle una cátedra de filosofía, pero, al inmiscuirse en los levantamientos liberales, perdió la suya y no pudo cumplir su compromiso. Marx consiguió trabajo en una empresa de publicidad. Tal vez porque tenía facilidad para la poesía, sobre todo su esposa, Jenny von Westphalen, de familia aristocrática (su hermano fue Ministro del Interior de Prusia, y dio la orden de deportación de Marx) lo que constituía entonces el método publicitario. Bauer, que sentiría gran malestar por no haber cumplido su promesa, le consiguió un puesto como periodista en “El voceador (pregonero) del Rin (o de Renania)”, el Rheinische Zeitung. En diversos artículos, Marx analizó las consecuencias sociales de la unión aduanera, que había beneficiado a algunos sectores económicos en detrimento de otros, como ocurre con la Unión Europea, lo que le llevó a comprender la importancia de la economía, que se dedicó a estudiar, críticamente. A raíz de ello se dio cuenta de sus carencias matemáticas, necesarias para dominar dicha ciencia. Por lo que también se embarcó en su estudio.

Ya de mayor concluyó que el desarrollo tecnológico afectaría al progreso de la Humanidad, por lo que también estudió física e ingeniería. Además de su interés desde la juventud por la Historia y las artes. Criticó el materialismo de Feuerbach, considerando que, al contrario de lo que dicho filósofo creía, en realidad era un continuador de Hegel, en cierta forma un idealista, pero excluía el concepto evolutivo, de desarrollo histórico, algo que Marx consideraba esencial. Su amigo y colaborador, Friedrich Engels (que escribía en 37 idiomas) hijo del dueño de una fábrica de hilados, asentado en Londres para promover los negocios familiares, aunque después trabajó en una fábrica de Manchester, de la que llegaría a ser copropietario, le hizo ver que, por tanto, no era antagónico al hegelianismo, y que tenía elementos que lo superaban. A partir de ello Marx elaboró una nueva filosofía, mezcla de ambas, que denominó materialismo dialéctico, y que se demostraría como el mejor instrumento para el análisis social y los enfrentamientos de clases opuestas. Como subproducto del mismo elaboró el materialismo histórico, que, a pesar de todo, hoy sigue plenamente vigente, aunque algunos intenten destruirlo también. Por ejemplo, constituye materialismo histórico admitir que, al contrario de lo que se estipula en todos los documentos coetáneos, Cristóbal Colón no buscaba, fundamentalmente, bautizar hindúes y chinos, sino descubrir una ruta comercial más rentable para monopolizar el comercio de las especias. De su visión hegeliana, dialéctica, de la historia, aunque plenamente materialista, influida por la economía, el reparto de la propiedad y la existencia de clases sociales, concluye un proceso evolutivo, en lo social, en la Historia, muy semejante al que Charles Darwin emplearía para el desarrollo biológico. De su ingente obra destaca “El Capital. / Crítica a la Economía política (Teoría Económica, la llamaríamos hoy)”, de la que sólo pudo publicar el posteriormente denominado “Libro (o Volumen) I”, antes de su muerte.

Los otros tres se publicarían, a partir de sus notas (bosquejos, en alemán grundrisse, aunque parte de las concepciones incluidas en ellos no se reprodujeron en dicha obra) por Engels y Kautsky, este último en 26 volúmenes (si bien muchos críticos insisten en que éste inventó mucho, y que es incoherente con los otros tres anteriores, por lo que lo rechazan como obra de Marx) que terminaron de editarse casi 40 años después de la muerte de su autor intelectual. Es lógico que en una obra tan extensa se puedan localizar contradicciones. Sobre todo porque no escribía infundido por inspiración divina, sino como fruto de su reflexión, sus análisis críticos, su progresivo y evolutivo conocimiento de las circunstancias económicas y políticas del mundo de su época y del pasado. Lo que sí es extremadamente sorprendente es que tales contradicciones, evoluciones, sean de escasa importancia respecto de la línea argumental básica de toda ella, desde su primera juventud, como demuestran sus “Manuscritos Económico-Filosóficos”, un conjunto de folios, en parte desordenados, cosidos a mano, con muchas hojas arrancadas, que debieron servir de base para muchas de sus otras obras, y cuyos restos se publicaron íntegramente más de 60 años después de su muerte. Los representantes chekos llegaron a obtener la mayoría de la Cámara bohemia. En Italia se fundó el Partido Socialista. Rusia comenzó la construcción del ferrocarril transcaspiano. Evelyn Baring, futuro Lord Cromer, miembro de la comisión internacional fiscalizadora de la administración pública egipcia, como Controlador General británico, fue nombrado Cónsul General de Egipto en representación de Gran Bretaña. En realidad fue quien gobernó el país durante 24 años, equilibrándolo financieramente, mejorando su economía y su agricultura, y asegurando los pagos comprometidos por Egipto con su país. Disolvió el ejército egipcio, permitiendo sólo las fuerzas armadas británicas, lo que supuso el completo sometimiento de Egipto y un elevado ahorro en gastos. Alemania colonizó Africa sudoccidental mediante contratos privados con los nativos. Lord Ripon, como Gobernador General de la India, propuso una ley por la cual los británicos residentes en el virreinato debían someterse a los jueces hindúes, lo que fue rechazado.

La Asociación India organizó en el Salón Alberto (Albert Hall, en honor al fallecido esposo de la emperatriz) de Calcuta la primera conferencia nacional. Murió el brajman Dayananda Sarasvati, que había fundado la Comunidad de Arios (Aria Samach) intolerante, activista, antibritánica, contraria al cristianismo, al mahometanismo y al hinduismo popular, propugnando el retorno a la “auténtica religión aria” de los Vedas, lo que mezclaba con reformas sociales y la modernización de la enseñanza. Tonkín y el Norte de Laos seguían fustigados por bandas de ladrones e incendiarios desde tiempos que la revolución t’ai-p’ing, que llegaban a amenazar a Luang Prabang. La Sociedad de Minas de Indochina exploró los yacimientos de antracita de Jong Gai o Ja Long, “Dragón descendiente”, nombrada así por el que bajó del cielo, según la leyenda, para defender la bahía de los marinos chinos. Cuando el Gobernador francés supo que el emperador se proponía ceder la concesión a una sociedad anglo-china, envió a Henry Rivière, que conquistó la fortaleza de Janoi, junto a Jong Gai y otras ciudades. Mientras tanto murió Tu-Duc, el último emperador independiente de Annam, en Jué. Los regentes Nguyen Van Tuong y Ton Zat Suite entronizaron al príncipe Jiep Joa, hermano menor del fallecido. Una Flota francesa llegó a la desembocadura del Jué y le obligó a firmar el Tratado por el que cedía todo Vietnam como “Protectorado”. Los regentes le obligaron a envenenarse y, en colaboración con la emperatriz madre, entronizaron a Kien-Fuoc. Entonces los franceses mandaron más tropas a Tonkín. China, que también estaba interesada en la zona, hizo lo propio, pero fue derrotada, por lo que el Tratado quedó confirmado y Francia obtuvo, adicionalmente, dos puertos al Sur de China. Para hacer frente a las bandas de salteadores en Laos, Un Jam recibió tropas auxiliares siamesas, enviadas por Chulalongkorn. Pero también dos emisarios para recordarle que, desde dos siglos antes, pagaba tributo al soberano zai. Además, como medida “preventiva” y simétrica a la firma del Tratado que ponía la soberanía de Tonkín en manos de Francia, el rey zailandés Chulalongkorn se anexionó los territorios al Norte y al Este de Luang Prabang. El monarca de Jué no podía consentirlo, pero dicho Tratado le obligaba a pedir permiso a Francia antes de ninguna actuación. Era lo que Chulalongkorn había supuesto.

Y Francia, por las razones ya expuestas, no quería entrar en guerra con dicho Estado tapón, que podría recibir la ayuda británica. Así que, en lugar de ello, envió a Luang Prabang, como delegado, a Auguste Pavie. El Tratado de Ancón, por el que Perú debió ceder a Chile las provincias salitreras de Tarapacá y Arica, acabó con la Guerra del Salitre, iniciada cuatro años antes. En 1.884 el “Nuevo territorio”, en chino Xinyiang, fue incorporado al imperio manchú como provincia independiente. Gladstone aprobó una tercera ampliación del sufragio electoral a los propietarios de viviendas rurales. Con ello el censo electoral británico casi se triplicó, hasta superar los 4 millones de electores, lo que demuestra hasta qué punto seguía siendo rural la que había sido primera potencia industrial del mundo. En Francia se aprobó el matrimonio civil y una estructura municipal más liberal, al tiempo que los republicanos obtenían un claro triunfo en las elecciones. Se promulgó la ley de accidentes laborales en Alemania, que hacía recaer la responsabilidad sobre los empresarios, obligándoles a contratar seguros para garantizar las indemnizaciones. En Suiza también hubo una kulturkampf, que también acabó con la victoria del Estado sobre la Iglesia. Comenzó su reinado Alejandro IIIº. A pesar de los simplistas análisis de los nihilistas, el cambio de zar no supuso ninguna mejora. Al contrario, de la experiencia de lo que había ocurrido, se comportó de modo mucho más autocrático, apoyado en la ojrana, su tristemente famosa policía secreta. Había agentes y espías infiltrados por todas partes, en las publicaciones periódicas, la Universidad, la administración de justicia, e incluso en las escuelas. Como válvula de escape a tanto descontento social, no se le ocurrió otra medida que volver al sistema medieval de la persecución de los judíos. Se les prohibió que pudiesen trabajar en la agricultura o en la educación, se les confiscaron tierras, como medio de equilibrar las arcas del Estado, y se lanzaron periódicos pogroms contra ellos, con intención de expulsarlos de pueblos y ciudades, donde viviesen agrupados o constituyeran un colectivo reconocible, diferenciado. Con ello se estimuló su emigración, que se dirigió a Alemania, a Estados Unidos (sobre todo los más ricos, que podían pagarse un viaje más largo) y al imperio otomano, fundamentalmente.

Se iniciaba con ello un problema que iba a tener trascendencia mundial, hasta la actualidad. Francia intentó convertir a Marruecos en Protectorado, lo que Maulay al-Jasan pudo impedir debido a la rivalidad entre las potencias europeas. Se creó la Sociedad Alemana de Colonización. Gran Bretaña conquistó Somalia. En la Conferencia de Berlín sobre el Congo, al principio Alemania se contentó con apoyar las aspiraciones belgas. Dicha Conferencia estuvo motivada por el deseo de Leopoldo IIº de conseguir la colonización de dicho río. Francia y Portugal, ésta respaldada por Gran Bretaña, se opusieron, ya que tenían intereses en la zona: Gabón y Angola, respectivamente. Se convocó a 14 Estados, que, con la mediación de Bismarck, aprobaron la creación de un Estado congoleño, sometido a la jurisdicción belga, que mantuviese su neutralidad en los conflictos que pudiesen surgir entre las potencias que ya se repartían Africa, que, además, confirmaban con dicha Conferencia sus posesiones, para crear, de mutuo acuerdo, las condiciones “para el desarrollo del comercio y la civilización” en dicho Continente. Es decir, el libre comercio para las potencias signatarias. La navegación por dicho río y el Níger no sería obstaculizada. Se prohibía la trata de esclavos y la esclavitud misma. Y se reconocía la pertenencia de los territorios colonizados a la potencia ocupante que ejerciese un dominio efectivo sobre los mismos. Esto significaba poner en entredicho las aspiraciones de Portugal, pues, como había hecho en Brasil, la mayoría del territorio que, teóricamente, poseía en Africa, no había sido explorado, colonizado, puesto en explotación, sometido a su poder o administrado, como correspondía a una potencia “civilizadora”. Es decir, la aculturización y dislocación de sus estructuras sociales, políticas y económicas tradicionales, y su sustitución por los modos de vida, comportamientos, ideologías y relaciones de dependencia y económicas que Europa deseaba implantar. Justamente lo mismo que se había hecho en América. De modo que, en el scramble (caos, disputa embarullada, confusión, pelea, entrar a la greña, tirarse mutuamente de los pelos) africano, a las antiguas potencias coloniales (Portugal, España, Gran Bretaña y Francia) se sumarían Bélgica, Alemania e Italia.

Conforme se concretaron los Pactos con Austria-Hungría, Italia y Rusia, se llegó al acuerdo con Francia, se produjeron los informes de Londres y éste y París entraron en rivalidad por Egipto, Bismarck fue cambiando de actitud, e implicando al Reich en la colonización como iniciativa estatal. A partir de entonces se formaron los “protectorados” del Africa Sudoccidental Alemana, Camerún y Togo. Jam-Ngji fue entronizado como emperador de Vietnam. Se empeñó en movilizar a toda la población, incluyendo las clases cultas, contra los franceses. Pero éstos consiguieron expulsarlo hasta la selva, donde continuó la guerrilla, hasta que tuvo que huir a Argelia. En Cambodia estalló una insurrección contra los franceses. Oceanía había sido explorada y utilizada para reaprovisionarse de agua y fruta por los navegantes españoles, en la ruta entre Hispanoamérica y las islas Filipinas. Sin embargo, de pronto sus plantas tropicales, especialmente el caucho, se convirtieron en fuentes de materias primas para nuevos tipos de explotaciones industriales. Los alemanes, a la cabeza de la industria química mundial, sin ningún apoyo de su propio Gobierno, se lanzaron a la colonización de las mismas. Además, el aceite de pulpa de coco, la copra, además de sumamente nutritiva, se demostró magnífico como lubricante de las maquinarias y armamento. Así lo hicieron las firmas Godefroy o Robertson and Hernsheim, que se establecieron en Samoa y Nueva Guinea como Deutsche Handels und Plantagengesellschaft. Intentando no entrar en conflicto ni verse expulsados por los británicos, todo ello se hizo con gran sigilo. En 1.885 Bulgaria se anexionó Rumelia oriental, a pesar de las protestas de Servia y Rusia. Con ello rompía las amarras con ésta. Cuando los consejeros rusos abandonaron Bulgaria se enzarzó en guerra contra Servia, a la que derrotó en Sliwinitza. Con ello quedaba demostrado lo efímero de las consecuciones del congreso de Berlín. Tras la guerra contra Crimea, Bulgaria había conseguido su plena autonomía, incluso distanciándose de Rusia. Fernando Iº de Sajonia-Coburgo designó Presidente del Consejo de Ministros a Stambulov, denominado “el Bismarck búlgaro”, que europeizó la administración, la economía y el ejército, oponiéndose a los paneslavistas y rusófilos.

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