0487-El fin del Imperio Romano-Cristiano de Occidente

Bajo su mando, envalentonados por la osadía de Odoacro, abandonaron Panonia y se extendieron por los Balcanes. Zenón les asignó la Moesia inferior, lo que no debió colmar sus apetencias. Así que debió convencerlos para que se dirigieran a Italia, posiblemente mediante el pago de un fuerte soborno y el nombramiento de Dietrich /Teodorico como jefe del ejército. Con ello esperaba mermar el poder y vengarse de Odoacro, que Dietrich/Teodorico muriera en combate o, mejor aún, que muriesen ambos. Los visigodos aprovecharon la conmoción existente para conquistar Arles y Marsella. Eurico recopiló las tradiciones normativas visigodas en el llamado Codex Euricicus, iniciando la sustitución del derecho romano. Odoacro pactó con el vándalo Genserico la recuperación de Sicilia, a cambio de pagarle un tributo anual. En el 477 Junerico sucedió a Genserico: no sólo no cumplió los pactos de su padre de igualar los derechos de las Iglesias romana y arriana, sino que agudizó la persecución contra los católicos. Como ocurre con todos los imperios, la elevación del nivel de vida de las clases superiores, y las acusadas diferencias respecto de las inferiores, hacen que ni unas ni otras vean justificado ofrendar su vida por la Patria.

El clima africano, al que no llegaban a adaptarse, contribuyó también a que no pudiesen impedir que los mauros (berberiscos) se independizaran. En el 482 el emperador de Oriente, Zenón, decretaba el Edicto de la Unión, por el que declaraba que el “credo” aprobado en el Concilio de Calcedonia no era obligatorio. Sin embargo no consiguió la unión, sino la desunión. Para asegurar a su hijo como sucesor, el vándalo Junerico asesinó a su hermano Teodorico, e hizo exiliarse a otros familiares próximos. Sin embargo no lo consiguió: en el 484 le sucedió su sobrino Guntamundo, que siguió una política de tolerancia religiosa. Ese mismo año, el Papa Félix IIIº destituyó a Acacio como Patriarca de Constantinopla, por lo que consideraba defensa del monofisismo. Acacio replicó que el Papa carecía de tal potestad, y durante 35 años se mantuvo un cisma que se veía venir desde siglo y medio antes [1]. También en el 484, Alarico IIº sucedió a Eurico como rey de los visigodos. El taoismo evolucionó en China al compás de la sociedad. Abandonó su misticismo radical y se convirtió, como suele ocurrir en las sociedades económicamente acomodadas, en una especie de doctrina práctica de la salvación, con cierta afinidad con el yoga hindú.

También tenía cierta semejanza con el brajmanismo, en el sentido de que el sacerdocio se transmitía por herencia. Quizás por imitación al buddismo se crearon monasterios taoistas. Como el Norte de China había sido conquistado por tribus bárbaras, al contrario que en la India, el buddismo se desarrolló, sin importar su procedencia extranjera. Aunque ya había comunidades buddistas, éstas las formaban sólo monjes extranjeros, a cuyo alrededor se congregaban algunos adictos laicos. Hasta el siglo IVº no se autorizó a los chinos a formar parte del clero buddista. Para los bárbaros, que despreciaban la lectura, el confucianismo era una inmensa concatenación de normas y consejos excesivamente complicada. Fueron las dinastías bárbaras del Norte de China, durante los reinos separados, las primeras que impusieron el buddismo como religión de sus respectivos Estados. En el -2.357 los chinos habían desarrollado el primer calendario solar del que se tiene noticias. Del -2.137 data el primer registro de un eclipse solar. Desde el -1.766 utilizaban un calendario lunar con un ciclo de 19 años, coincidente con el de Metón de Azenas del -432. En el -1.200 constataron la existencia de manchas solares, lo que en Europa no se haría hasta tiempos de Galilei.

Inicialmente concebían una tierra y un cielo planos, separados 40.000 kmtrs.. Creían que el Sol, al que calculaban un diámetro de unos 625 kmtrs., giraba en el cielo excéntrico respecto de la vertical de China, de modo que, cuando se acercaba se hacía de día y, cuando se alejaba, de noche. Esto no explicaba el tránsito solar por el horizonte, de forma que tuvieron que curvar tal concepción de tierra y cielo en dos semiesferas concéntricas, calculando el radio de la terrestre en 30.000 kmtrs.. Desgraciadamente no daban ninguna explicación sobre la forma de deducir tales dimensiones. Tal vez la de la Tierra fuese consecuencia del cálculo de la curvatura de cada grado de su circunferencia. Desde el -100 sabían aplicar la brújula a la navegación, comparando su direccionamiento, aún incierto, con las posiciones solares y estelares. En el siglo IIº llegan a una concepción totalmente esférica del universo, a partir de la cual inventan la esfera armillar, formada por reglas anulares de cálculo y medición, que representan el recorrido celestial aparente de los distintos astros, vistos desde la Tierra, instrumento que fue asumido por los científicos europeos dos siglos después.

Los chinos llegaban a explicar que el universo era una especie de huevo [2] cuya yema era la Tierra, aunque la situaban en el centro, sola y pequeña, y no en un foco de la elíptica u ovoide. Estos descubrimientos, que podemos considerar confucianos, se trastocaron a partir de la visión taoísta, según la cual, consecuencia de la contradicción entre el movimiento y la inmovilidad, el yin y el yang, y Lo Absoluto [3], el universo estaba formado por fuego, tierra, metal, agua y madera, mutuamente generadores y mutuamente aniquiladores, y que, por todo ello, era amorfo, infinito y superficial, es decir, vacío en su interior. Obsérvese que ambas concepciones concuerdan, parcialmente, con las actuales, aunque fueron incapaces de conseguir una imbricación integradora de ellas, unificándolas. Cuando ostrogodos y burgundios dejaron incomunicados Rávena con el centro de las Galias, el jefe del ejército de éstas, Egidio, se proclamó independiente, como Rex Romanorum. Clodoveo, o Clovis, que, como todos los reyes francos, se decía descendiente del mítico Meroveo, de la tribu de los salios, derrotó al hijo de Egidio, Siagrio, en el 487, anexionándose su territorio, el último vestigio del Imperio Romano de Occidente.

Desde entonces se puede decir que el reino franco es Francia. Estableció su capital en París. No hizo uso del ius hospitalis y mantuvo la administración romana, de carácter centralista -lo que continúa influyendo en la organización política francesa- y sus funcionarios, lo cual evitó oposición al dominio franco. Adoptó el sistema absolutista y hereditario tardo-romano, por lo que eliminó las asambleas militares y limitó los derechos de la aristocracia, lo que tendrá consecuencias en el desarrollo histórico futuro, hasta inclusive la revolución francesa. Mantuvo el sistema impositivo del último imperio, que era muy gravoso, dada la situación de quiebra en que se hallaba. Además de su intensidad exactora, de la presión fiscal, su aplicación era sumamente injusta. Como todo el ejército romano-cristiano estaba en las fronteras, la recaudación impositiva y el traslado de los fondos en descampados [4] se hizo sumamente difícil. Así que se pactaba con cada señor [5] magnate terrateniente una tasa global sobre la totalidad de los territorios circundantes, que éste distribuía entre ellos, sus “clientes”, según la denominación romana de obligados, deudores, en sentido político, partidarios. Y, lógicamente, lo hacía en su beneficio.

Hasta tal punto que los “magnates” terminaron por no pagar nada, quedando como clase exenta, franca de impuestos. También se favorecía a los sumisos del señor, mientras que a sus oponentes se les recargaba. Es decir, el inicio del feudalismo ya se produjo en las postrimerías del Imperio Romano-Cristiano. Mantener tal sistema impositivo permitió una enorme capacidad financiera, con la que costeó sus muchas guerras. Pero, como tal sistema era herencia romana, no podían culparlo de su injusticia y opresión. También mantuvo el mismo sistema monetario basado en el patrón oro romano, lo que dio estabilidad económica. Los francos suponían una elevada proporción poblacional en el Norte, prácticamente no ocuparon el Mediodía, tras la expulsión de los visigodos, manteniendo a la aristocracia gala-romana. Teniendo en cuenta que ésta era la zona de mayor producción y riqueza, suponía una política indulgente por parte de Clodoveo. No hubo prohibición de matrimonios mixtos, lo que, unido a la concentración de riqueza autóctona en el Sur, los estimuló, produciendo una rápida mixtificación idiomática y cultural que conocemos como langue d’hoc [6] antecedente del francés.

Por todo ello, con la comodidad de los mínimos cambios impuestos, los francos consiguieron el respeto y la sumisión pacífica de la población autóctona. La tolerancia religiosa de Guntamundo le granjeó la enemistad de la aristocracia vándala, arriana. Así que, creyendo necesario el apoyo de los ostrogodos, renunció a los tributos por la cesión de Sicilia, que tampoco estaba en condiciones de exigir. La entrega de Sicilia fue doblemente perjudicial, pues dificultaba la comunicación entre las posesiones itálicas y norteafricanas del imperio vándalo. Los burgundios consiguieron expandirse hacia el Sur, trasladando su capital a Lyon. Desde el año 5 está documentada la presencia de lombardos en el curso bajo del Elba. Estaban sometidos a los hérulos. En el 490 se asentaron en el Este de Austria, aprovechando el espacio libre dejado por Odoacro, cuando derrotó a los rugios. Durante la disgregación del imperio chino aparecieron diversas sectas o interpretaciones del buddismo, de índole más filosófica que religiosa. Especialmente la escuela de meditación ch’an, nombre derivado del sánscrito djiyana, que significa “meditación”. Fue fundada por el monje Da Mo, apodado Boddidjarma, el 28º patriarca del buddismo, hijo de un príncipe del Sur de la India.

Se presentó voluntario como misionero para China. Llegó a Cantón en el 490, y de allí marchó a Chaolín, en el centro de China, donde, en una pequeña cueva, tal vez originada por la extracción de caolín o arcilla fina, blanca, para una cerámica de elevada calidad y precio, se dedicó a meditar. Cuando estaba entumecido hacía ejercicios, imitando los movimientos de los animales para desperezarse. Sus seguidores lo aprendieron, transformándolo en el arte marcial Kung-Fú-Chaolín. Se asentó en el Norte de China hasta su muerte, en el 530. En occidente conocemos muy poco de la meditación chana, pero sí de su versión japonesa, traducida o deformada como zen [7]. Da Mo transformó el buddismo en reglas sencillas, inmediatas y prácticas, basadas en la experiencia, exentas de cualquier mística o teoría. Así se adaptó perfectamente, no sólo al espíritu chino, sino al de los conquistadores bárbaros. De esta forma se convirtió en un factor de reunificación del imperio. Además de meditar, los monjes no debían vivir de la limosna, sino trabajar afanosamente los campos para conseguir su propio sustento. Sólo así sus convecinos no los tomarían como falsarios, que utilizaban la religión como excusa para vivir sin trabajar.

Con ello coincidían con la revolución monástica de San Benito y su conocida máxima ora et labora. La idea fundamental de la meditación chana es que el hombre no debe basar su salvación en ningún otro [8] sino en sus propias fuerzas, mediante la autodisciplina y la meditación, sin perder el tiempo en leer libros, lo que le asemeja al catolicismo no monástico de Europa occidental, ni en ritualismos, lo que lo separa de éste, aproximándolo al lutheranismo. Los emperadores bizantinos intentaron restablecer la unidad religiosa presionando al obispo de Roma hacia una mayor tolerancia. La respuesta, bastante sorprendente, considerando el decurso de los acontecimientos, pasados y futuros, fue la defensa de la independencia del poder religioso. Así, Gelasio Iº, obispo de Roma entre el 492 y el 496, escribió al emperador Anastasio que la autoridad de los obispos debía considerarse al mismo nivel de la potestad regia: dos poderes iguales para regir el imperio. Por esta época se desarrolla en el Imperio Sasánida una secta maniquea que podemos considerar comunista. En cierta medida era continuadora del movimiento esenio o nazreo, la secta de San Juan Bautista y el jristianismo primitivo.

Partían de la base de que era la ambición la causa de todo el mal en el mundo, el argumento principal de convicción de Satán. Así que postulaban compartir propiedades, dinero, esposas y concubinas. Al menos así nos los presentan sus detractores. En el 493, el rey ostrogodo Dietrich [9] contando con el apoyo de los visigodos, derrotó a Odoacro y, tras dos años y medio teniéndolo sitiado en Rávena, consiguió que se entregara, prometiéndole compartir con él el reinado sobre Italia. Pero terminó asesinándolo. Teodorico no fue reconocido por el emperador de Oriente, sino sólo como “patricio”, es decir, su lugarteniente. Así Teodorico gobernaba mediante edictos, puesto que, en teoría, sólo el emperador podía promulgar leyes. Aunque éste no tenía forma de controlarlo ni deponerlo, por lo que, en la práctica, fue un reino independiente. A pesar de ser arriano, Teodorico fue tolerante con los católicos y pretendió relaciones amistosas con Constantinopla y el resto de reinos germánicos, promoviendo alianzas que garantizasen el equilibrio. Fue el único rey germánico de su tiempo no obsesionado con la expansión territorial. Es posible que todos los demás soñasen con conquistar lo que antes había sido el Imperio Romano-Cristiano de Occidente.

En base a dicha política se casó con una hermana de Clodoveo, Audofleda, casó a su hermana con el vándalo Trasamundo, y a sus hijas con el visigodo Alarico IIº y el burgundio Segismundo. Ante la presión de los francos, el rey de los burgundios, Gundebaldo, fraguó una alianza con el poder emergente de los ostrogodos. Sin embargo, el hábil diplomático Avito, Obispo de Vienne, consiguió que cambiara de bando, aliándose con Clodoveo, rey de los francos. Como consecuencia de ello Clodoveo se casó con la princesa burgundia Clotilde. Con todo ello se aseguraba el apoyo de los burgundios para expulsar a los visigodos de Francia. En el 496 el vándalo Trasamundo, casado con la ostrogoda Amalafrida, hermana de Teodorico, sucedió a su hermano Guntamundo. Comenzó su reinado deportando de nuevo a los obispos católicos, a pesar de lo cual consiguió la amistad con Constantinopla. Sus buenas relaciones con los ostrogodos, conseguidas por su matrimonio, se pusieron a prueba cuando fue atacado por el visigodo Alarico IIº. Ese mismo año los francos derrotaron a los alamanes, anexionándose su territorio y su población. En el 497 el emperador Anastasio reconoció como rey vasallo al ostrogodo Teodorico.

Los emperadores bizantinos intentaron designar Sumos Pontífices que les fueran más dóciles, frente a lo cual el clero romano estableció que su obispo debía elegirse mediante sufragio entre ellos. El primero así nombrado fue Simmaco, en el 498. Los ostrogodos se asentaron sobre todo en el Norte de Italia, en las regiones de Rávena, Verona, Pavía y Milán, mientras que en el Sur casi no llegaron a establecerse. Esto va a ser una de las causas que determinen la historia futura de Italia y las grandes diferencias entre el Norte y el Sur, junto con la colonización griega, el dominio bizantino, mahometano, igual que en Sicilia (junto con el cartaginés y el posterior normando) francés, aragonés, español y borbónico de este último. Los ostrogodos utilizaron la norma de apropiación de territorios según la hospitalitas romana. Donde no se asentaron, en compensación, impusieron tributos, lo que originará, entre otras razones, la diferente productividad y acumulación de capitales entre el Norte y el Sur de Italia. Mantuvieron su propio derecho y la prohibición de matrimonios mixtos. Se reservaron casi la exclusividad del servicio militar, dejando a los romanos, en cambio, casi la totalidad de la administración.

Por ejemplo, fueron sus consejeros los romanos Casiodoro, Simmaco y Boecio. Casiodoro escribió muchos libros, especialmente de historia. Pero su principal aportación fue fundar el monasterio de Vivarium o Vivero, así llamado porque construyó un estanque del que los monjes podían pescar peces vivos para su sustento, sin necesidad de comprarlos, emplear mucho dinero en su alimentación. Continuamente les enviaba instrucciones y recomendaciones, hasta que se retiró de la política y se recluyó allí. Entre tales recomendaciones estaba la de copiar y traducir libros, tanto cristianos como “paganos”, lo que fue imitado por la orden benedictina, y por San Isidoro de Sevilla, constituyendo el fundamento para que Europa pudiese renacer a la ciencia. Casiodoro dividió los estudios académicos en siete artes liberales: gramática, dialéctica, retórica, música, aritmética, geometría y astronomía. Serían la base del futuro trivium y cuatrivium de las “universidades” medievales. Por esta época la cultura y la ciudad de Teotihuacán, comienza a languidecer. Simultáneamente se inicia el florecimiento de los periodos temprano y clásico de las culturas zapoteca y maya, basadas en la anterior.

La primera, en el yacimiento arqueológico de Monte Albán, cercano a Oaxaca, alcanza su esplendor entre el 200 y el 800. Estaba edificado alrededor de una gigantesca plaza central, tal vez dedicada al “juego” sagrado, y mortífero, puesto que se usaba para hacer peticiones a los dioses mediante el sacrificio ritual del equipo perdedor, de la pelota. Esta, de caucho duro, elástico y pesado, parece que representaba al Sol, haciéndola describir un recorrido parabólico, al tratar de hacerla pasar por un aro de piedra o mampostería en la pared lateral del campo, que era inclinada, pasando a ser responsabilidad del equipo contrario. Como el máximo temor de los sudamericanos es que el Sol detuviese su recorrido, tras lo cual caería a la Tierra [10] destruyéndolo todo [11], los “tantos”, siempre negativos, serían las veces que la pelota tocara el suelo, los pies o las manos. Sólo quedan los cimientos de los edificios, puesto que los muros, de adobe, se han desmoronado. Y también unas plataformas, que debieron unir pirámides preexistentes, sobre las que se construyeron palacios y templos. Sobresale la ornamentación, en forma de cornisas en voladizo, en varios planos superpuestos.

Aunque está basado en la cultura de Teotijuacán, pierde su gusto por la simetría, tal vez a consecuencia de erigirse sobre un terreno montañoso, que encarece la explanación. A 2.000 mtrs. sobre el nivel del mar y 400 sobre un valle, habitado pero sin agua, aún se debate si era un inmenso centro de peregrinación periódica o la cúspide de una grandiosa organización, con un extenso traspaís que suministrase agua y vituallas. Aunque los elementos religiosos son importantes, el número de edificios que se supone que eran palacios hace decantar a los arqueólogos por una estructura profana, un poder secular. Se concluye que habían llegado a la etapa del politeísmo jerarquizado, preludio del monoteísmo, cuyo dios supremo era la lluvia, semejante al Tlaloc azteca, aunque no se conoce el nombre del zapoteca. Las estatuas y grabados de sus dioses incluyen glifos que representaban sus nombres, la mayoría de los cuales se ha conseguido descifrar. En astrología habían avanzado mucho sobre la cultura de Totihuacán. Poseían un calendario, con textos en glifos, que no se han conseguido traducir, de tipo lunar, para las festividades religiosas, con un año de 260 días.

En el siglo Xº, los zapotecas, ya superados por otras culturas, serían desplazados hacia el Sur, posiblemente por los mixtecas. También a mediados del primer milenio, surge la pequeña ciudad de Tikal, lo que hace sospechar que se trataba, inicialmente, de un centro de peregrinación periódica, aunque llegaría a tener una gran población estable. A su alrededor, en los Estados Federales mejicanos de Chiapas y Tabasco, y en Guatemala y Honduras, se extiende la cultura maya. Las fotografías por satélites demuestran un color verde más intenso en líneas rectilíneas, que prueban la intensa red de canales, hoy desaparecidos, soterrados y ganados por la maleza. De dicha red extraían el suministro de agua, que completaban con cisternas y acequias, para beber y regar, y base de su comunicación fluvial. Otros centros ceremoniales son Palenque, Uxmal, Quiriguá, Motalkuatal, Sayil, Yaxchilán, Bonampak y, en Honduras, Copán, cuyo patio palaciego mayor mide 237 x 168 mtrs.. Ya utilizaban la falsa bóveda y el estucado, pintado o con relieves, incluso en exteriores. El mayor templo de Tikal alcanza los 70 mtrs. de altura. Sobre los tejados se superponen superestructuras meramente ornamentales, que llegan a abarcar los 2/3 de la altura del edificio.

Parece que su cometido era proyectar sombras, en determinado día del año, que representaba al dios al que estaban dedicados o encomendados. Actualmente hay 130 yacimientos con grabados jeroglíficos. Hay grandes semejanzas respecto del urbanismo, arquitectura y escultura, que hacen innegable la unicidad cultural, pero también diferencias locales, lo que parece indicar una gran autonomía política como para permitir evoluciones culturales separadas, aunque no tanto como para presuponer su absoluta independencia. En las ruinas en las zonas elevadas de Guatemala son escasos los centros con inscripciones, por lo que se interpreta que pertenecen a una etapa evolutiva anterior, de lo que podrían inferirse que fueron el foco originario de tal cultura, ya plenamente histórica, literal, documentada y traducida. Sólo se conservan tres códices en papiro de ágave: la mayoría fueron quemados por los misioneros españoles, que decían que eran obras demoníacas.


 [1] Cuando Constantino Iº conquistó a Liciniano la Iliria (Eslovaquia, Croacia y parte de Servia) ésta pasó a depender de Roma. Cuando se repuso dicha zona al Imperio de Oriente el pontífice no quiso ceder su potestad sobre ella.

[2] Es decir, una forma cuasi elíptica de revolución, lo que la asemeja a la concepción sumeria del universo, asumida por el judaísmo, aunque los chinos no creían que navegase “entre dos aguas”, sumergido en ellas.

[3] O Lo Infinito, con un sentido cósmico generatriz. En chino Tai-chi.

[4] En ingles ambush, que también significa emboscada, trampa, salteador de caminos o en despoblado, derivado del alemán bosch, italianizado como bosco, y castellanizado como “bosque”.

[5] En latín senior, es decir, “el más viejo”, que eran los que manejaban los patrimonios familiares hasta su muerte, cuando lo legaban por herencia.

[6] Los romanos carecían de partícula afirmativa, por lo que solían responder, cuando se les preguntaba, hoc fecit, “eso hice” o “así lo hice”, lo que originaría la partícula que llegó a transformarse en el oui francés.

[7] Que, en dicho idioma, si éste fuese su origen, significaría “cero”.

[8] Ni siquiera en Dios: esto tiene una gran similitud con el catolicismo de Europa occidental, opuesto a la visión lutherana. Y también en el pelagianismo, considerado herético por el catolicismo.

[9] Helenizado/castellanizado como Teodorico.

[10] Como hacen las pelotas cuando se las lanza hacia arriba, o en movimiento parabólico, balístico.

[11] Creían que el mundo ya había desaparecido cuatro veces, y que vivían en la quinta creación.

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